lunes, 7 de junio de 2010

Vestigios del Bicentenario

Ha pasado el Bicentenario Argentino y yo como miles saqué mi banderita a la ventana y coloqué la escarapela en mi pecho. Hubo festejo por doquier y comidas típicas de todos lados. He aquí un pequeño raconto.
Exibición de la locomotora La Porteña. La misma llevaba el vagón presidencial en el siglo XX.


Instalación. Las madres peregrinando en la Pirámide de Mayo reclamando justicia por sus hijos y nietos desaparecidos en la dictadura del 70'. Su peregrinación en torno a la pirámide se debe a que debían estar en movimiento para que no las detenga la policía ya que si permanecían quietas obstruían el espacio público.


Uno de los portales de acceso al festejo del Bicentenario sobre la Avenida de Mayo.


El infaltable chocolate con churros de La Giralda, emblemático bar porteño.

Una carroza del desfile representando las huelgas que hubo a lo largo de la historia argentina.


La carroza que representaba las fábricas argentinas.

La constitución, la justicia y la paz. Esta alegórica carroza pasaba lentamente al compás de una música sombría y mediante un mecanismo interno se prendía fuego, el cual apagaba la autobomba que venía detrás. Con ello representaban los años sombríos de dictadura militar.

La carroza que representaba la llegada de la democracia en 1983.
Representada por varias murgas de Buenos Aires quienes bailaban alegremente.

La globalización.

martes, 13 de abril de 2010

Hoy elijo

Jacarandás

Pies para caminar libremente
Flores para disfrutar
Y naturalezas de tonos vivos

martes, 6 de abril de 2010

Rouges




Les presento los rojos más rojos de mis tiempos: cerezas y manzanas, los rojos de Miró, rubíes, vino tinto...
Rojo o colorado, red, rouge, rosso, rot, vermelho, etc.... (en el idioma que sea). El color justo para expresar intensidad desde mi otoño en rouge.

lunes, 22 de marzo de 2010

Retrato de otoño




Y llegó el tan esperado otoño con su gama de ocres y grises sigsagueantes. Con la tibieza justa del sol en equinoccio. Con el preámbulo de impacientes gorros, guantes y bufandas de colores que aguardan su momento junto a la naftalina.
Llegó el otoño con sus tardes de chocolate caliente y biscochuelo tibio. Y como no podía ser de otra manera vino acompañado de lluvia, invitando a pasar el fin de semana haciendo vida de hogar, en pantuflas y con una buena lectura.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Expectativa tácita



Con el viento fresco de la mañana llega un sonido de campanas y cencerros. Bastó un giro de cabeza para verlos. Ahí estaban ellos: llamadores de campo o de ángeles (como también suele decirsele).
Allí están quietos, expectantes de la caricia del viento que los haga cantar y volverse alegres danzarines para que notemos su presencia y les regalemos una mirada.

lunes, 8 de febrero de 2010

Imágenes urbanas







No importa qué me lleve a ellos. Siempre vuelvo. Éstos son mis oasis.

viernes, 29 de enero de 2010

Incertidumbre arcaica





¿Cuántas veces el hombre primitivo se habrá cuestionado, en penumbras, su existencia? ¿Cuántas veces habrá vacilado sobre salir al exterior de su caverna en busca de alimento sabiendo que quizás no regresaría?
¿Cuántas veces habrá permanecido en oscilante vigilia la mujer primitiva esperando el regreso de su hombre?

Hay incertidumbres que siguen vigentes pese al correr de las eras. Basta con remitirse a la edad media: las cruzadas, huestes y mercenarios.
La Ilíada y La Odisea narrando los acontecimientos ocurridos durante cincuenta y un días en el décimo y último año de la guerra de Troya. Conflictos y desventuras en las relaciones humanas fueron utilizadas como fundamentos de la pedagogía griega.
Leyendas legendarias como la de Penélope, tejiendo y destejiendo nos hacen reflexionar: ¿qué la fortalecería en su desdicha?
O los dilemas planteados por Shakespeare: Montesco o Capuleto (en Romeo y Julieta) y ser o no ser... (en Hamlet).

Cuestionamientos, vacilaciones, oscilancias e incertidumbres que atañaron y atañen al hombre.
Forman parte de nuestra naturaleza.