lunes, 17 de agosto de 2009

Al acecho


Esperar el momento justo. Estar atento y cauteloso. Inciertamente estresado (¿por qué no?)
Mirar alrededor buscando lo preciso, lo exacto, lo esperado, ¿lo debido?
Ser presos de la vorágine. Ser presas del sistema. Ser parte de una cadena social rota por los propios prejuicios.
Viene a mí el final de un poema que escuché hace mucho no sé dónde "estaré allí en el momento exacto en que la vorágine de tu vida intente consumirte".
Mientras tanto hay que seguir prestos y vigilantes.

6 comentarios:

marichuy dijo...

La caza es cosa seria, requiere justo eso que dices: mantener todos los sentidos aguzados.

Saludos Lu

Jan Puerta dijo...

Hay que seguir. Sin más. Al menos mientras podamos hacerlo y nuestra capacidad de asombrarnos nos siga manteniendo en vilo.
Buena captura la tuya.
Un abrazo

pyxis dijo...

"Ser parte de una cadena social rota por los propios prejuicios"....nunca lo había visto así pero tiene mucho sentido como lo dices...
Entonces a seguir... mientras la cadena social se recompone.
Besos...

virgi dijo...

Que la vorágine no nos consuma. Mientras, estemos atentos a los recodos del camino, balizas rojas, como las de la foto.

Gil dijo...

A esa vorágine yo la llamo "costumbre"...cuando desaparece la capacidad de reírse de uno mismo y de sorprender a los demás, nos convertimos en simples eslabones que los años van cubriendo de herrumbre tiñosa...la costumbre, el conformismo...tienes los sentidos alerta...utilízalos...y deja que los sueños velen tus noches, y que la realidad del día se convierta en esa tranquila búsqueda..

Ventana indiscreta dijo...

Al acecho es mi modo de mirar, la retención azarosa del momento.

Estar ahí hasta que se consuma: ¿cuánto de cruel habría en esa espera?