lunes, 22 de marzo de 2010

Retrato de otoño




Y llegó el tan esperado otoño con su gama de ocres y grises sigsagueantes. Con la tibieza justa del sol en equinoccio. Con el preámbulo de impacientes gorros, guantes y bufandas de colores que aguardan su momento junto a la naftalina.
Llegó el otoño con sus tardes de chocolate caliente y biscochuelo tibio. Y como no podía ser de otra manera vino acompañado de lluvia, invitando a pasar el fin de semana haciendo vida de hogar, en pantuflas y con una buena lectura.

6 comentarios:

marichuy dijo...

Lu

Yo amo el otoño por sobre todas las cosas; entre otras razones por eso que menciones: la temperatura, los olores y colores otoñales, me parecen únicos (aunque sí, un poco melancólicos).

Un saludo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Nunca me acostumbraré al juego de hemisferios: aquí explotó la primavera y los almendros se han cubierto de blancura.

virgi dijo...

Te siento dispuesta para ver los colores maravillosos de esa estación, las hojas que vuelan, las lluvias...mientras, abrigadita, te dedicas a leer...
Besos

alicia dijo...

Pues por esta orilla -el otro lado del espejo- soplan los primeros aires de primavera. Mientras allá son bufandas y árboles dorados, acá estrenamos brotes de hierba y camisas ligeras. Curioso pensar cómo la naturaleza siente de maneras opuestas según el pedazo de tierra que habitemos..
Feliz otoño... o como diría la Beatricita de "Primavera con una esquina rota", elotoño.
Abrazos sin estación

Ángel dijo...

Tus fotografías ya lo ilustran a la perfección, pero tus palabras lo describen y nos lo hacen paladear gustosamente. Por aquí entra tímida la primavera tan anhelada.
Un abrazo

Rochitas dijo...

¿Y COMO LE FUE CON ESAS MEMORIAS?